Frutas y frutos secos: en qué momento conviene comerlos
Tiempo estimado de lectura: 2m

GettyImages
Las frutas y frutos secos concentran una gran cantidad de nutrientes en poco volumen, aunque ofrecen energía de distinta manera. Mientras que la fruta seca (como pasas, dátiles o higos) destacan por su aporte de carbohidratos, los frutos secos (como nueces, almendras o maní) brindan principalmente grasas saludables, fibra y minerales.
Por este motivo son considerados una parte fundamental de las principales dietas recomendadas por los expertos, aunque, debido a su alta densidad calórica, deben consumirse con moderación y criterio.
Antes del ejercicio
Conviene priorizarlos para:
- Actividades físicas prolongadas
- Ejercicio de intensidad moderada
- Jornadas activas que combinan movimiento y trabajo físico
Opciones habituales:
- Pasas de uva, dátiles o higos secos
- Almendras, nueces o maní (en pequeñas cantidades)
- Mezclas (sin azúcares añadidos)
Qué aportan:
- Energía sostenida gracias a la combinación de carbohidratos y grasas
- Minerales como potasio y magnesio, útiles para la función muscular
- Mayor saciedad en comparación con otras fuentes rápidas de energía
Consejo: Consumirlos con al menos 60 minutos de anticipación para facilitar la digestión.

Como colación o refrigerio
Cuando resultan útiles:
- Entre comidas, a media mañana o media tarde
- En jornadas largas sin acceso a comidas completas
- Como alternativa a productos ultraprocesados
Qué los hace una buena opción:
- Aportan grasas saludables que prolongan la saciedad
- Contienen fibra, que ayuda a regular la absorción de energía
- Proveen minerales clave como hierro, zinc y magnesio
Consejo: Controlar la porción. Un pequeño puñado suele ser suficiente.
Por qué conviene evitarlos por la noche
Qué debes tener en cuenta:
- Su digestión es más lenta, especialmente por el contenido de grasas
- Pueden aportar más energía de la necesaria si no hay actividad posterior
- En algunas personas, interfieren con la calidad del sueño
Excepción: Personas con alto gasto energético diario o que entrenan en horarios nocturnos.
Más que como alimentos "buenos" o "malos", la fruta y los frutos secos pueden verse como herramientas nutricionales. Entender cuándo el cuerpo los necesita, y cuándo no, es una parte clave para construir una relación más equilibrada con la comida y con la propia energía diaria.
Este artículo fue producido por Tomás Vicente, periodista especializado en Salud.
Fuentes consultadas: Asociación Estadounidense de la Diabetes (ADA), Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), estudios científicos.
