Haz una pausa, analiza y modifica: tres verbos para un fin de año sin estrés
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Hay algo en los fines de año que hace que muchas personas no se sientan cómodas brindando y deseando felicidades. Ya sea por experiencias pasadas, cambios, distanciamientos o situaciones familiares no resueltas, la experiencia del cambio de fecha puede volverse algo difícil de sobrellevar.
Para pasar estos momentos festivos de la mejor manera posible, la terapia cognitiva conductual ofrece la estrategia de “haz una pausa, analiza y modifica” (pause, examine and tweak, en inglés) para no actuar de manera impulsiva, examinar el momento y tomar acciones para incluso disfrutarlo.
Se trata de un método que surge del conductismo pero se utiliza en muchos niveles de la medicina y la psicología.
Básicamente propone:
Haz una pausa. Te detienes o te alejas inmediatamente del desencadenante cuando sientes que aumenta la tensión (por ejemplo, al frenar una discusión, dejar de leer un correo electrónico estresante o salir de una sala y tener un momento a solas).
Por qué funciona: Interrumpe física y mentalmente el impulso y envía una señal de seguridad a tu sistema nervioso, sacándote del modo de "lucha o huida".
Analiza. Te enfocas en tu mente para evaluar lo que sucede en tu interior. Observas señales físicas (mandíbula apretada, taquicardia) e identificas tus necesidades emocionales (por ejemplo, sentirte ignorado, abrumado o agotado).
Por qué funciona: Ponerle nombre a la emoción ayuda a controlarla, y redirige la actividad a la corteza prefrontal, la parte lógica y de resolución de problemas del cerebro.
Modifica. Ajustar tu estrategia o cambiar de enfoque de acuerdo a la realidad del momento. Esto puede implicar respirar lenta y profundamente en un espacio tranquilo, pedir un tiempo para hablar más tarde, replantear tu perspectiva o usar un tono de voz más suave.
Por qué funciona: Cambia una reacción impulsiva y destructiva por una más fluida.
Si practicas estos tres pasos podrás utilizarlos casi sin darte cuenta ante cualquier situación que surja en la mesa de las Fiestas.
Se trata, siempre, de pasarla bien con amigos y seres queridos, y alejar las tensiones. No escondiéndose sino confrontándolas tomando algo de distancia, desde un lugar de empoderamiento y comprensión. Entender lo que nos preocupa, angustia o tensiona ayuda a actuar de manera positiva y constructiva.
Para incluso reparar relaciones y aprovechar el momento de fin de año para tal vez resetear el dolor y volver a empezar.
