La Organización Panamericana de la Salud (OPS) mantiene un alerta sanitaria en Centroamérica. El organismo dijo que este año, el fenómeno de El Niño será mucho más severo, especialmente por el aumento de las temperaturas en el Océano Pacífico lo que hará que sea más que nunca un catalizador de enfermedades respiratorias en la Región.
Este fenómeno suele deteriorar la calidad del aire y alterar los patrones climáticos locales. (La imagen satelital arriba de la National Oceanic and Atmospheric Administration de Estados Unidos, NOAA, muestra la franja de temperaturas altas que genera la corriente de El Niño)
Y tus pulmones pueden sufrir las consecuencias a corto, mediano y largo plazo.
Los expertos dicen que aumenta el riesgo de:
Humo por incendios forestales. El Niño produce sequías extremas y olas de calor prolongadas en países como El Salvador, Guatemala y Panamá. Esto eleva exponencialmente los incendios forestales y las quemas agrícolas, liberando material particulado fino que daña los pulmones.
Polvo y partículas en suspensión. Las condiciones áridas y la desecación de los suelos en zonas vulnerables como el Corredor Seco centroamericano generan grandes nubes de polvo ambientales. El viento arrastra estas partículas, irritando las vías respiratorias.
Exacerbación de afecciones crónicas. Especialistas de la región alertan sobre la “tormenta perfecta” para afecciones pulmonares que se produce por la combinación de calor extremo y aire contaminado.
A un fenómeno más intenso este año se suma que los epidemiólogos han detectado una circulación masiva de gérmenes. En lenguaje común esto quiere decir que circulan muchos virus a la vez.
Estos gérmenes son como batallones de un gran ejército invisible que puede atacar tu sistema inmune desde distintos frentes. Y los más afectados suelen ser los más vulnerables: personas mayores o con afecciones preexistentes como asma, y niños pequeños.
Entre los virus más comunes están:
Resfrío común. Provocado por varios virus, causa congestión nasal, tos leve y estornudos. Dura pocos días.
Influenza o gripe. Más grave que el resfrío, presenta fiebre alta, dolores musculares y cansancio extremo.
Virus Respiratorio Sincitial (VRS). Causa común de bronquiolitis y neumonía, especialmente peligroso en bebés y niños pequeños.
Neumonía. Infección grave en los pulmones que genera dificultad para respirar, fiebre alta y tos con secreción
Qué hacer para protegerse
Las autoridades sanitarias coinciden en:
Priorizar la vacunación contra la influenza y COVID‑19 en grupos de riesgo, incluidos adultos mayores, niños pequeños, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas y trabajadores de salud.
Implementar estrategias de prevención del VRS, incluyendo el uso de vacunas maternas y anticuerpos monoclonales de acción prolongada en recién nacidos y lactantes, según las recomendaciones de la OPS/OMS.
Reforzar la comunicación de riesgo, promoviendo prácticas preventivas clave.
La OPS recuerda a la población una lista que convendría tener pegada en la puerta del refrigerador: vacunarse contra la gripe, lavarse las manos frecuentemente, cubrirse la boca al toser o estornudar, y usar mascarilla en lugares cerrados si se presentan síntomas.
También, quedarse en casa si se desarrolla fiebre o síntomas respiratorios para evitar contagiar a otros y buscar atención médica temprana ante síntomas graves.
Todas son medidas simples y efectivas para protegerse a uno mismo y a los seres queridos, especialmente a niños pequeños y adultos mayores.
Para mitigar la saturación de los hospitales públicos durante este tiempo, los ministerios de Salud locales recomiendan también cumplir las siguientes medidas preventivas:
Ventilación: mantener espacios comunitarios y educativos bien ventilados para evitar la concentración de aerosoles virales.
No automedicarse: ir al centro de salud más cercano ante signos de alarma como dificultad para respirar, sibilancias (silbidos en el pecho) o fiebre alta persistente. Tomar medicinas que no recetó un doctor puede complicar el cuadro viral.
Fuentes consultadas
Organización Panamericana de la Salud
OCHA
Direct Relief
Ministerios de Salud de Costa Rica, El Salvador y Guatemala