¿Es beneficiosa la cirugía para reparar la rodilla?
Tiempo estimado de lectura: 3m

Getty Images
Ya sea por el paso del tiempo, porque se realizan deportes o ejercicio intensos, o por poner sobre ellas demasiado peso, la rodilla es una de las zonas más vulnerables del cuerpo.
Sus cartílagos (conocidos como meniscos) y ligamentos pueden lesionarse y causar dolor, tanto que la cirugía surgió hace décadas como una popular opción para repararlos o reemplazarlos.
Hoy, un nuevo estudio cuestiona la necesidad de cirugía, al menos en gran parte de los casos.
Investigadores que siguieron durante 10 años a pacientes que recibieron el procedimiento real —una cirugía artroscópica de rodilla para recortar desgarros degenerativos del cartílago— o una “cirugía simulada” consistente únicamente en una incisión en la piel para tratar el dolor de rodilla, encontraron que la cirugía ofrecía poco o ningún beneficio.
De hecho, la cirugía estuvo asociada con una progresión más rápida de la osteoartritis y con mayores tasas de reintervención, es decir, muchos pacientes tenían que volver a operarse. En la mayoría de los casos, eso significó terminar necesitando un reemplazo total de rodilla.
En América Latina se realizan entre 50.000 y 70.000 cirugías de rodilla, reparaciones o reemplazos, al año. Una porción de ellas forma parte de lo que se denomina turismo médico: pacientes, especialmente de Estados Unidos, que viajan para realizarse la intervención en países de la región.
Desde hace más de una década se acumula evidencia de que la cirugía artroscópica para recortar el cartílago desgarrado no ofrece mejores resultados que la fisioterapia.
Desde hace varios años, las sociedades de especialistas en ortopedia impulsan una campaña llamada Save the Meniscus Society. El grupo promueve la protección y preservación de la salud de la rodilla a largo plazo mediante tratamientos no quirúrgicos y otras terapias.
Hoy en día, el tratamiento de primera línea para una rodilla dolorosa con desgarros degenerativos es la fisioterapia y, en algunos pacientes, la pérdida de peso. Después, puede considerarse la cirugía artroscópica, dependiendo de la opinión del cirujano sobre su utilidad y de otras variables como la edad y la situación médica del paciente.
Si aparece dolor persistente en la rodilla, es importante mantener una charla con el médico para decidir juntos cuál es la mejor opción de tratamiento.
