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Pulmones y vías respiratorias
¿Se puede aprender a respirar?
16 de junio 2026
Tiempo estimado de lectura: 3m
Aunque la respiración es un acto invonluntario y, de más está decir, necesario para vivir, hay formas de controlarla para que mejore tu función pulmonar… y tu salud mental.

Getty Images

Para mantenerte con vida y respirando, tus pulmones trabajan las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año. Respiran entre 12 y 15 veces por minuto, lo que equivale a 17.000 respiraciones diarias o más de 6 millones al año.
Tener la capacidad de controlar cómo se respira, puede ayudar a limpiar tus pulmones, calmar tu estrés y hasta tolerar mejor el ejercicio.
Por ejemplo, si tomas una respiración lenta y profunda para calmarte, esto no solo ayuda a tus pulmones y vías respiratorias sino a tu salud mental, dicen expertos.
Aprender a respirar correctamente —específicamente mediante la respiración diafragmática— reduce la frecuencia cardíaca y disminuye la ansiedad.
Entonces, aprender a respirar para mejorar la salud pulmonar implica practicar a diario, de ser posible, técnicas específicas.
Estos métodos reentrenan activamente los músculos respiratorios, ayudan a expulsar el aire residual de los pulmones y maximizan la entrada de oxígeno.
Entre las técnicas de respiración específicas y prácticas para mejorar la función pulmonar están:
Respiración diafragmática (abdominal). Este método fortalece el diafragma —el músculo principal de la respiración—, evitando que dependas excesivamente de los músculos del cuello y del pecho.
Cómo realizarla: acuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y una almohada bajo la cabeza. Coloca una mano sobre el pecho y la otra sobre el abdomen. Inhala lentamente por la nariz, sintiendo cómo el aire empuja el abdomen hacia afuera (el pecho debe permanecer relativamente inmóvil). Contrae los músculos abdominales y exhala lentamente con los labios fruncidos, permitiendo que la mano situada sobre el abdomen presione hacia adentro y hacia abajo.
Respiración con labios fruncidos o comprimidos. Esta técnica ralentiza la respiración, mantiene las vías respiratorias abiertas durante más tiempo y ayuda a reducir la sensación de falta de aire.
Cómo realizarla: relaja el cuello y los hombros. Inhala lentamente por la nariz contando hasta dos, manteniendo la boca cerrada. Frunce los labios como si fueras a apagar una vela suavemente. Expulsa todo el aire a través de los labios fruncidos de forma lenta y suave. Intenta que la exhalación dure al menos el doble de tiempo que la inhalación (por ejemplo, exhala contando hasta cuatro).
Respiración profunda (expandiendo la caja torácica). Este ejercicio aumenta la capacidad pulmonar al asegurar que el aire llegue a todas las zonas de los pulmones.
Cómo realizarla: siéntate o ponte de pie en una buena postura para dejar espacio a los pulmones. Coloca las manos a los lados en la parte baja de tus costillas. Al inhalar, concéntrate en expandir las costillas hacia afuera (como un acordeón o unas alas) sin levantar el pecho. Expulsa el aire lentamente y sin forzarlo.
Mantener los pulmones y vías respiratorias limpias ayuda a la salud a todo nivel: físico, logrando que el organismo reaccione de manera más eficiente ante los virus estacionales, y mental, logrando relajarte y reducir la ansiedad y el estrés.
Fuentes consultadas
American Heart Association News, “No solo es por inspiración: la respiración cuidadosa puede ayudar a tu salud”.
American Lung Association, “Breathing Exercises” y “How the lungs get the job done”.
Rush University System of Health, “9 Tips for Healthy Lungs”.
UK National Health System, “Breathing Exercises for stress”.
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