Cómo sacar más provecho de tu seguro de vida y salud este año
Si eres como muchas personas, este año te has propuesto prestar más atención a tus finanzas. ¡Excelente decisión! Además de tus gastos y ahorros, incluye en esa revisión tus seguros de vida y de salud. Como herramientas de protección financiera, también forman parte de tu panorama económico.
Revisar tu cobertura periódicamente ayuda a garantizar que se mantenga alineada con tus necesidades, responsabilidades y objetivos a largo plazo. Y cuanto mejor comprendas tus pólizas, más podrás aprovechar la protección y los beneficios que ofrecen.
Lo mejor de todo es que este proceso no tiene por qué ser complicado ni requerir mucho tiempo. Algunas medidas sencillas, como actualizar tus beneficiarios, comprender los costos de tu plan de salud, aprovechar los beneficios de atención preventiva y buscar orientación profesional, pueden ayudarte a obtener más valor de tu cobertura durante todo el año.
1. Revisa los beneficios de tu seguro de vida
La única constante en la vida es el cambio. Es natural que acontecimientos importantes, como un matrimonio, la llegada de un bebé, la compra de una vivienda o el inicio de un negocio, generen la necesidad de contar con una mayor cobertura de seguro de vida, ya que ahora hay más que proteger. Sin embargo, incluso sin cambios drásticos, es recomendable verificar que tus beneficios actuales sigan cubriendo tus compromisos, incluidos el bienestar y los objetivos futuros de tu familia.
Además de la cobertura básica, vale la pena revisar las cláusulas adicionales o los riders disponibles. Por ejemplo, una vez que tienes una familia, agregar una cláusula de seguro para tus hijos puede ampliar la protección que les brindas.
Obtén más información sobre las opciones de cobertura y las cláusulas adicionales del seguro de vida
aquí.
2. Revisa los beneficiarios de tu seguro de vida
Todas las personas designan beneficiarios al contratar un seguro de vida por primera vez, pero te sorprendería saber cuántas nunca vuelven a revisarlos. Según la
Asociación Nacional de Comisionados de Seguros (NAIC), es una buena práctica revisar los beneficiarios designados cada año, especialmente después de acontecimientos importantes como el matrimonio, el divorcio o el nacimiento de un hijo.
Ten presente que las designaciones de beneficiarios generalmente prevalecen sobre lo establecido en un testamento. Por eso, los especialistas en planificación patrimonial recomiendan revisarlas periódicamente. Solo toma unos minutos y te ayudará a asegurarte de que se cumplan tus deseos.
3. Conoce las cifras clave de tu plan de salud
Es probable que sepas cuánto pagas de prima por tu seguro de salud. Pero también es importante familiarizarte con otros conceptos financieros de tu plan, si este los incluye:
Deducible: Monto que debes pagar por los servicios cubiertos cada año antes de que tu seguro comience a cubrir los gastos.
Coseguro: Tu parte del costo de los servicios cubiertos después de haber alcanzado el deducible, por ejemplo, el 20%.
Copagos: Cantidad fija que pagas al recibir determinados servicios, como una consulta médica o la entrega de una receta.
Monto permitido: La cantidad máxima que tu aseguradora pagará por un servicio cubierto. Si el proveedor cobra más, podrías ser responsable de la diferencia.
Máximo de desembolso anual: El monto máximo que pagarás de tu bolsillo por gastos médicos cubiertos en un año antes de que el plan cubra el 100% de los gastos elegibles.
No todos los planes incluyen todas estas características, pero saber cuáles sí aplican puede ayudarte a evitar facturas inesperadas. También puede ayudarte a programar servicios no urgentes de manera más rentable, por ejemplo, una vez que hayas alcanzado tu deducible.
4. Elige proveedores dentro de la red
Si tu plan de salud incluye una red de proveedores, este es un buen momento para asegurarte de utilizar proveedores de esa red. Esto puede ayudarte a ahorrar dinero porque:
Proveedores dentro de la red: Son profesionales o centros de salud que han negociado tarifas preferenciales con tu aseguradora, lo que suele traducirse en costos más bajos.
Proveedores fuera de la red: No tienen un acuerdo con tu aseguradora y, por lo general, conllevan mayores gastos para ti.
Utilizar proveedores dentro de la red normalmente implica copagos y coseguros más bajos, y estos gastos suelen contar plenamente para tu deducible y el máximo de desembolso anual. Los proveedores fuera de la red suelen ser más costosos y ofrecen menos cobertura para esos límites. En algunos planes, incluso pueden no estar cubiertos.
¿Cómo saber si un proveedor pertenece a la red? Tu plan de salud mantiene un directorio actualizado y los propios proveedores también pueden confirmarlo. Aun así, como la participación en la red puede cambiar con el tiempo, conviene verificarla periódicamente.
5. Aprovecha los beneficios de atención preventiva
Muchos planes de salud cubren servicios preventivos, como exámenes físicos anuales, pruebas de detección y vacunas, con poco o ningún costo para el asegurado. Infórmate sobre cuáles están incluidos en tu plan y asegúrate de utilizarlos.
Según los
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la atención preventiva y las pruebas de detección periódicas pueden ayudar a identificar problemas de salud de manera temprana, cuando el tratamiento suele ser más eficaz.
Además, tratar una condición en sus etapas iniciales suele ser mucho menos costoso que hacerlo cuando está más avanzada. Por esa razón, muchas aseguradoras promueven y cubren este tipo de servicios.
En PALIG, la prevención y el cuidado proactivo ocupan un lugar central en todo lo que hacemos. Por eso, nuestros planes de salud incluyen importantes beneficios preventivos, como programas de detección temprana de cáncer, programas de vacunación y mucho más. Puedes obtener más información sobre algunos de ellos aquí.
6. Haz seguimiento al uso de tu seguro de salud
Dar seguimiento al uso que haces de tu seguro de salud a lo largo del año te brinda una visión más realista de cómo funciona tu plan en la práctica, más allá de lo que indica el documento de cobertura.
Al llevar un registro de la frecuencia con la que visitas al médico, surtes recetas o utilizas otros servicios, y de cuánto cubre realmente tu plan, podrás determinar si la cobertura actual se ajusta a tus necesidades. Por ejemplo, si rara vez utilizas servicios médicos, un plan con primas más bajas y deducibles más altos podría resultar más conveniente.
Por otro lado, si alcanzas tu deducible temprano cada año o visitas con frecuencia a especialistas, un plan con primas más altas pero con menores gastos de bolsillo podría ayudarte a ahorrar a largo plazo.
Esta información te permitirá tomar mejores decisiones cuando llegue el momento de renovar o elegir tu cobertura de salud para el próximo año, ya sea de forma individual o a través de tu empleador.
7. Utiliza a tu asesor como recurso
Las herramientas en línea pueden ser muy útiles para administrar tus seguros de vida y de salud. Sin embargo, no reemplazan la orientación personalizada que puede brindarte un asesor de seguros de confianza.
Si tu asesor ofrece revisiones anuales de pólizas, aprovéchalas. Y si no las ofrece, considera solicitar una. Ellos saben qué preguntas hacer para asegurarse de que tus coberturas sigan siendo relevantes y adecuadas para tu situación.
En PALIG, nuestros asesores están comprometidos a ayudar a sus clientes a obtener el máximo valor de sus pólizas.
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aquí.Esto no constituye una oferta ni una solicitud de venta de productos de seguros. La información anterior tiene fines exclusivamente informativos y representa un resumen general de los diferentes beneficios de los productos. No constituye un contrato ni un acuerdo. Los términos de las coberturas de seguro pueden variar según la jurisdicción. Todos los productos están sujetos a exclusiones y a los demás términos y condiciones aplicables.