Los desastres naturales pueden ocurrir en cualquier momento, a veces con aviso, pero muchas veces sin ninguna alerta.
Por eso, más allá de las respuestas colectivas, cada individuo debe estar preparado y saber qué hacer.
Las siguientes son las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Antes del terremoto
Prepara un plan familiar que incluya cómo ponerse en contacto con otros miembros de la familia y dónde reunirse en caso de un desastre natural.
Aprende cómo actuar en caso de terremoto; participa en los simulacros en tu comunidad, lugar de trabajo o escuela. No pienses que estás perdiendo el tiempo porque pueden ser actividades que te salven la vida a ti y a tus seres queridos.
Conversa con tus hijos acerca de qué hacer si hay un terremoto y, especialmente, qué hacer si están solos cuando ocurre.
Ubica los lugares más seguros en tu casa, lugar de trabajo o escuela para protegerte en caso de terremoto e identifica las rutas de evacuación.
Ten siempre a mano los números de teléfono de emergencias (defensa civil, ambulancia, hospitales, departamento de bomberos, policía, etc.).
Asegúrate de tener suficientes suministros para poder pasar al menos los primeros tiempos de la emergencia, como agua limpia, alimentos no perecederos, medicamentos recetados, botiquín de primeros auxilios, baterías, radio y alimentos para tus mascotas.
Lleva contigo los documentos importantes, como pasaportes o documentos de identidad.
Tén preparada una mochila de supervivencia por si tienes que evacuar la zona.
Si hay una embarazada en la familia, prepara un bolso con los documentos médicos, medicamentos y otras cosas que podrían ser necesarias si es hospitalizada para el parto o por cualquier complicación.
Durante el terremoto
Si vives en un edificio, utiliza las escaleras para evacuar, nunca los elevadores porque puedes quedar atrapado.
Protégete cerca de una pared o un mueble sólido, pesado
Aléjate de ventanas y cables
Si el terremoto ocurre mientras estás al aire libre, aléjate de edificios altos, postes y cables de electricidad.
Y tal vez algo que parece imposible: no hay que perder, especialmente si estamos cuidando de otras personas.
Después del terremoto
Recuerda que el primer movimiento sísmico seguramente no sea el último. Las réplicas suelen ocurrir y pueden ser tan destructivas como el primer movimiento.
Qué hacer si el sismo te sorprende conduciendo
En estos casos el área de Protección Civil del Gobierno de México recomienda:
Disminuye paulatinamente la velocidad.
Enciende tus luces intermitentes.
Detente en un lugar seguro, evita zonas de derrumbe como: debajo de un puente, un árbol o estructuras en riesgo de colapsar, como los carteles comerciales a un lado de las carreteras.
Evita parar cerca de postes y cableado eléctrico.
Permanece dentro de tu auto, retira el cinturón de seguridad por si es necesario abandonar el vehículo. En caso de no ser indispensable, mantente en el interior para evitar ser alcanzado por algún objeto que se desprenda a causa del sismo. Colócate en posición fetal.
Una vez concluido el sismo, continúa el camino circulando con precaución, pues a lo largo del trayecto podrías encontrar grietas, derrumbes o vehículos accidentados.
También debes considerar el tipo de precauciones que corresponde tomar en zonas urbanas, como evitar quedar a la sombra de edificios de más de cinco pisos, dada la vulnerabilidad de estas construcciones ante sismos de fuerte intensidad.
Y siempre sigue las indicaciones de las autoridades de emergencias y de salud.
Fuentes consultadas