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Salud Mental / Alimentación saludable
De la pantalla al plato
24 de agosto de 2026
Tiempo estimado de lectura: 3m
Adolescente comiendo con el celular

GettyImages

Cada día, adolescentes de todo el mundo usan TikTok, donde pueden encontrarse con una receta que se volvió viral, un producto que todos parecen estar probando u otro contenido relacionado con la comida.
Quizás no tenían hambre, pero ahora quieren probarlo. "I wanna try it so bad" ("Tengo muchas ganas de probarlo") es precisamente la frase que dio título a un reciente estudio sobre cómo TikTok puede influir en la alimentación de los adolescentes.
El trabajo no permite afirmar que la red social esté cambiando la alimentación de los jóvenes. Se trató de un estudio cualitativo, con una muestra pequeña. Pero sus conclusiones conducen a una pregunta interesante: ¿qué papel tienen las redes sociales en la manera en que los adolescentes encuentran, desean y finalmente eligen qué comer?
Sus resultados se suman a un creciente interés científico por la relación entre las redes sociales, la imagen corporal y la alimentación. Por ejemplo, una revisión encontró una asociación significativa entre un mayor uso de redes sociales y mayores preocupaciones por la imagen corporal y síntomas relacionados con la alimentación.
La pregunta importa porque las redes no son solamente una ventana hacia la comida: también pueden convertirse en un espejo. La exposición a imágenes, filtros y representaciones idealizadas también plantea interrogantes sobre la manera en que construimos nuestra identidad corporal. Distintas investigaciones han explorado esta relación.

¿Qué se puede hacer ante este escenario?

Hablar de alimentación adolescente no debería reducirse a decir qué alimentos "están bien" y cuáles "están mal". También implica enseñar a interpretar el entorno que influye sobre esas decisiones.
Algunas preguntas que retoman aspectos señalados por las investigaciones antes mencionadas pueden ayudar en este proceso: ¿esto es una recomendación o una publicidad?, ¿por qué este contenido me da ganas de comer?, ¿qué imagen de cuerpo o de alimentación está mostrando?, ¿hay información confiable detrás de lo que afirma esta publicación?
La respuesta tampoco se encuentra en prohibir TikTok o Instagram, ya que, como destacan organizaciones como la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), las redes sociales también pueden promover la conexión social, el sentido de pertenencia, el acceso a información útil y el apoyo entre pares.
Por ello, no se trata de que los jóvenes dejen de ver redes, sino de que estas no sean las que decidan por ellos qué desean comer, cómo deberían verse o qué significa alimentarse bien. Especialmente durante una etapa como la adolescencia, en la que muchas ideas y prácticas relacionadas con la alimentación comienzan a consolidarse.
Este artículo fue producido por Tomás Vicente, periodista especializado en Salud.
Fuentes consultadas:
Adolescent Research Review: "Relation Between Social Media Use and Body Image Concerns and Disordered Eating in Adolescence: A Systematic Review and Meta‑Analysis"
American Psychological Association "Health advisory on social media use in adolescence"
Journal of Nutrition Education and Behavior: "“I wanna try it so bad”: How TikTok Influences Adolescent Eating and the Role of Parents"
UNICEF "Salud mental de los adolescentes y redes sociales"
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